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Es imposible regatear a la 4T su triunfo aplastante en menos de un año: implantó tranquilamente un pedestre mecanismo de consultas para gobernar, logró impunidad mediática (salvo chispeantes excepciones), domina a la oposición partidista y a los tres poderes, jubiló al INE…

 Y desarmó en 10 meses el andamiaje de contrapesos que construyó México en 18 años de democracia participativa, para suplirlo con un rudimentario (pero eficaz) sistema de gobierno plebiscitario, y unos nada sutiles mecanismos que obligan a sus adversarios quitarse de en medio.

 Por eso, la consulta de reelección de facto que ganó la 4T en Baja California es el culmen para hacerse de la hegemonía total de gobierno: un ciclo que empezó hace un año con otra consulta, igual de tosca: la que tiró el proyecto del NAIM, a pesar de costarle la cancelación 100 mil millones de pesos.

Es esencial tener en cuenta estas dos consultas. Su aceptación por la mayoría de los mexicanos (sólo una muy exigua minoría las rechaza) permitirá a la 4T gobernar al estilo plebiscitario, con el visto bueno de menos del uno por ciento del padrón electoral de 90 millones. Y sin el más mínimo rigor.

Por ejemplo, la del NAIM:

1.- La realizó Morena cómo, dónde y entre las personas que le dio la gana.

2.- Morena confeccionó las boletas, las guardó donde quiso y en lugar de tinta indeleble para marcar el dedo de los votantes, utilizó violeta de genciana, un colorante para combatir hongos de los dedos de los pies.

3.- Participó apenas un millón de los 90 millones del padrón del INE. En cambio, 700 mil decidieron lo que The Financial Times dio espacio editorial como “una de las peores estupideces en la historia económica contemporánea”.

Y la de la reelección automática en Baja California:

 1.- La realizaron diputados de Morena en sólo 250 mesas de las cuatro mil 804 establecidas por instituto electoral en el estado.

2.- Ningún funcionario vigiló el proceso, tampoco hubo lista nominal de electores ni control de boletas.

3.- Los participantes pudieron votar varias veces, porque no se necesitó identificación ni se usó tinta.

De esa manera serán regidos los destinos de México desde ahora. Morena ya consiguió en comisiones del Senado reformar el articulo 35 constitucional y que las consultas populares se desarrollen cada año, y no como actualmente se estipula, que es máximo cada tres años.

Serán todos los primeros domingos del mes de agosto, solicitadas por el presidente, por el 33 por ciento de diputados o senadores pero avaladas por la mayoría de cada cámara, o por un millón 799 mil firmas del padrón electoral.

Sí: imposible de regatear tamaño éxito a la 4T.

 Tiene todo… en 10 meses.