Minuto a Minuto

Nacional Políticos, lo que quiere Trump
          El punto será el posicionamiento, hoy, de la presidenta de la República, en medio de la peor crisis que le estallaron en lo que va de su gobierno
Economía y Finanzas Citi anuncia el cierra de la venta del 22.6% de su participación accionaria en Banamex
Citi confirmó que, tras este proceso acelerado, no anticipa ventas adicionales durante el resto de 2026
Economía y Finanzas México pierde atractivo por los trámites que frenan la inversión, advierten especialistas
Un estudio reveló que el costo promedio que pierden las empresas por tiempos de espera de trámites asciende a 22.09 millones de pesos
Ciencia y Tecnología Nuevo satélite de la NASA revela en tiempo real el hundimiento de la Ciudad de México
El satélite NISAR de la NASA muestra que algunas zonas de la Ciudad de México se hundieron más de 2 centímetros por mes a finales del 2025
Nacional Manuel Albares subraya la “total normalidad” entre España y México tras reunirse con Sheinbaum
"Lo que hemos hecho es mirar hacia el futuro, esa gran etapa en las relaciones bilaterales", dijo Manuel Albares
¿Cuánto cuesta convertirse en presidente de Estados Unidos?
Casa Blanca de EE.UU. Foto de EFE

Convertirse en presidente de Estados Unidos es una aventura muy costosa, solo al alcance de candidatos capaces de seducir a gente con bolsillos muy profundos y con ganas de donar cientos de miles de dólares, o millones, a sus campañas.

El personal y el avión de campaña, los hoteles y los gastos asociados con la publicidad, entre otros, se han incrementado de manera constante en los últimos cien años, pero especialmente se han disparado a lo largo del siglo XXI.

¿Cuánto cuesta convertirse en presidente de Estados Unidos? - casablanca
Fotografía del lado norte de la Casa Blanca de EE.UU. Foto de EFE

Sin ir más lejos, en la campaña presidencial de 2020 el presidente saliente, Donald Trump, y el presidente electo, Joe Biden, recaudaron conjuntamente un total de mil 600 millones de dólares, según datos del Centro para una Política Reactiva.

En este análisis se tiene en cuenta lo gastado por las propias campañas, no por los Comités de Acción Política (PAC, en sus siglas en inglés) u otros grupos de apoyo.

Lincoln gastó 2.8 millones de dólares

Durante su campaña electoral, el expresidente Abraham Lincoln (1861-1865) tuvo que dirigirse a una sociedad completamente dividida, separada, a grandes rasgos, entre el sur que estaba a favor de la esclavitud y el norte, que era abolicionista.

Y lo hizo gastándose 2.8 millones de dólares, según una de sus biografías.

Teniendo en cuenta la inflación, la cantidad de dinero que se necesita para ser el inquilino de la Casa Blanca se ha multiplicado por más de 350 desde Lincoln hasta el vencedor de los últimos comicios, el demócrata Joe Biden, quien ha gastado cerca de mil millones de dólares.

Trump, por su parte, unos 600 millones.

El gasto se dispara en el siglo XXI

Pese a la pandemia, que ha limitado mucho las apariciones públicas, los gastos de ambas campañas han superado con creces a los registrados en 2016.

En esa batalla, la aspirante demócrata Hillary Clinton tuvo un presupuesto de 565 millones de dólares, por encima de su rival, Trump, con 322 millones consumidos, de acuerdo a datos de la plataforma Open Secrets.

Esta tendencia ha aumentado constantemente en los últimos años.

En 1992, las campañas combinadas de George Bush padre (1989-1993), Bill Clinton (1994-2001) y Ross Perot gastaron unos 360 millones de dólares ajustados a la inflación, según informes de la Comisión Electoral Federal.

Para las de 2000, las más ajustadas de la historia moderna, ni George W. Bush (2001-2009) ni Al Gore, quien perdió por un polémico recuento de votos en Florida, gastaron más de 200 millones de dólares.

Entre esos comicios y 2012, el gasto de campaña de los candidatos se multiplicó por más de cuatro: en 2012, el exmandatario Barack Obama (2009-2017) gastó más de 720 millones para buscar su reelección; mientras que su rival republicano, el ahora senador Mitt Romney, invirtió, sin éxito, unos 450 millones de dólares.

¿Gana siempre el que gasta más?

Generalmente, la cantidad de dinero gastada por cada candidato es un buen indicador de quién vencerá en las elecciones.

En las últimas décadas, sin embargo, el aspirante que menos invirtió ha ganado en algunas ocasiones. Sin ir más lejos, en las de 2016, Trump venció a Hillary Clinton con menos gastos.

Pero hay otros casos: en 1996, Bill Clinton triunfó con un presupuesto de 200 millones de dólares, por debajo de los 228 del republicano Bob Dole, mientras que Ronald Reagan (1981-1989) ganó en 1984 con menos dinero que su rival, Walter Mondale.

En 2020, a la espera de que Trump admita su derrota, el aspirante que más dinero recaudó y gastó ha vencido en las elecciones otra vez.

Con información de EFE