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Marcelo Ebrard va a morder silencio, en lo cual es un grande. Pero ayer Trump puso una bomba de tiempo a su aspiración presidencial al decir que, en junio de 2019, “nunca había visto a nadie doblarse así”, como Ebrard se le dobló delante.

Fue notorio que Trump retratara a Ebrard como un político mexicano que acepta órdenes de Estados Unidos, tres días después de que el presidente de México mencionara al canciller como una de sus dos corcholatas para sustituirlo, junto a Claudia Sheinbaum.

La descripción de Trump es una escena devastadoramente vergonzosa para Ebrard. Trump recordó que Ebrard fue a verlo a su oficina Washington entre el dos y el siete de junio de 2019, para pedirle que no impusiera aranceles al acero mexicano.

Veamos:

“Entró y se ríe de mí cuando le digo: ‘Necesitamos 28 mil soldados en la frontera, gratis’. Él me miró y me dijo algo como ‘¿Desplegar soldados, gratis?’ ‘¿Por qué haríamos eso en México?’ Le dije: ‘necesitamos algo llamado ‘Quédate en México’”.

“Entonces él me miró y me dijo: ‘¡Señor: será un honor tener 28 mil soldados en la frontera! ¡Será un honor tener ‘Quédate en el Maldito México’! ¡Queremos tener ‘Quédate en México!’”

El caso es que, el 24 de junio, dos semanas después de la visita de Ebrard relatada por Trump, la Secretaría de la Defensa Nacional anunció el despliegue de 25 mil 500 soldados para contener la migración: 10 mil 500 en Chiapas; y 15 mil en el norte.

Y el gobierno mexicano informó que se convertía en sala de espera para los migrantes expulsados por Estados Unidos, en lo que se conoció como “Quédate en México”, para que los rechazados esperasen aquí a ser informados si Estados Unidos los aceptaba.

El golpe de Trump fue para Ebrard, pues el expresidente volvió a elogiar, como siempre, al presidente mexicano: “Es político socialista, pero me gusta. Es uno de los socialistas que me gustan”. En cambio, dijo que le disgustan los políticos demócratas.

Que México se haya doblado ante Trump no es noticia. Trump lo dijo por primera vez el 26 de septiembre de 2019: “Estoy usando a México para cuidar nuestra frontera”. Lo que es noticia es que fue Ebrard quien se tragó el sapo. Y que hasta dijo que era un honor.

En una flagrante violación a la soberanía de México, Trump dijo entonces: “Quiero agradecer al gran presidente de México. Gran caballero y amigo mío, porque estoy usando a México para proteger nuestra frontera, México tiene a 27 mil soldados en ello”.

Ahora, con la embarrada de Trump a Ebrard, quien sale ganando es la Jefa de Gobierno.

Que es la candidata del amigo de Trump.