Minuto a Minuto

Nacional Políticos, lo que quiere Trump
          El punto será el posicionamiento, hoy, de la presidenta de la República, en medio de la peor crisis que le estallaron en lo que va de su gobierno
Economía y Finanzas Citi anuncia el cierra de la venta del 22.6% de su participación accionaria en Banamex
Citi confirmó que, tras este proceso acelerado, no anticipa ventas adicionales durante el resto de 2026
Economía y Finanzas México pierde atractivo por los trámites que frenan la inversión, advierten especialistas
Un estudio reveló que el costo promedio que pierden las empresas por tiempos de espera de trámites asciende a 22.09 millones de pesos
Ciencia y Tecnología Nuevo satélite de la NASA revela en tiempo real el hundimiento de la Ciudad de México
El satélite NISAR de la NASA muestra que algunas zonas de la Ciudad de México se hundieron más de 2 centímetros por mes a finales del 2025
Nacional Manuel Albares subraya la “total normalidad” entre España y México tras reunirse con Sheinbaum
"Lo que hemos hecho es mirar hacia el futuro, esa gran etapa en las relaciones bilaterales", dijo Manuel Albares
La forma del cerebro podría anticipar la demencia
Foto de Robina Weermeijer / Unsplash

La forma del cerebro, y no solo su tamaño, podría convertirse en un nuevo marcador para detectar de manera temprana el deterioro cognitivo y la enfermedad de Alzheimer, según un estudio internacional en el que participa el Centro de Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria de la Universidad de California en Irvine (EE.UU.).

La investigación, publicada en la revista Nature Communications, demuestra que el envejecimiento altera la geometría del cerebro de forma sistemática: las zonas inferiores tienden a expandirse mientras que las superiores se comprimen, un patrón directamente vinculado con la pérdida de memoria, razonamiento y otras funciones cognitivas, según informó la Universidad de La Laguna (ULL), en España, que también colabora en el estudio.

Estos cambios estructurales, que se acentúan en personas con deterioro cognitivo, podrían además explicar por qué regiones como la corteza entorrinal, una de las primeras afectadas en el alzhéimer, son especialmente vulnerables al daño neuronal, debido a la presión física que ejerce el envejecimiento sobre esa área.

El profesor Niels Janssen, del Departamento de Psicología Cognitiva, Social y Organizacional de la ULL, autor principal del estudio, explica que estos hallazgos “abren la puerta a identificar el riesgo de demencia muchos años antes de que aparezcan los síntomas, gracias a nuevos marcadores geométricos cerebrales”.

El trabajo, desarrollado junto al Centro de Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria de la Universidad de California en Irvine, subraya la necesidad de entender cómo los cambios mecánicos del envejecimiento influyen en la vulnerabilidad del cerebro y aportan nuevas claves para su protección.

Con información de EFE