Minuto a Minuto

Nacional Políticos, lo que quiere Trump
          El punto será el posicionamiento, hoy, de la presidenta de la República, en medio de la peor crisis que le estallaron en lo que va de su gobierno
Economía y Finanzas Citi anuncia el cierra de la venta del 22.6% de su participación accionaria en Banamex
Citi confirmó que, tras este proceso acelerado, no anticipa ventas adicionales durante el resto de 2026
Economía y Finanzas México pierde atractivo por los trámites que frenan la inversión, advierten especialistas
Un estudio reveló que el costo promedio que pierden las empresas por tiempos de espera de trámites asciende a 22.09 millones de pesos
Ciencia y Tecnología Nuevo satélite de la NASA revela en tiempo real el hundimiento de la Ciudad de México
El satélite NISAR de la NASA muestra que algunas zonas de la Ciudad de México se hundieron más de 2 centímetros por mes a finales del 2025
Nacional Manuel Albares subraya la “total normalidad” entre España y México tras reunirse con Sheinbaum
"Lo que hemos hecho es mirar hacia el futuro, esa gran etapa en las relaciones bilaterales", dijo Manuel Albares

“Tom, me sorprendes. Si algo es cierto en esta vida, si algo enseña la historia, es que se puede matar a cualquiera”: Michael Corleone (El Padrino II). Parece guion de esa película el spin oficial sobre el crimen de Carlos Manzo: estaba muy cuidado, pero lo mataron.

Sí, según el gobierno, Manzo tenía una escolta de 14 soldados y vehículos de la Guardia Nacional, más policías municipales: una treintena de escoltas no pudo impedir que lo mataran. Entonces el mensaje es tétrico: en México nadie está a salvo.

Y el mensaje es tétrico, porque si al alcalde de Uruapan, la persona más públicamente marcada para la muerte que había en México, el gobierno no pudo protegerlo ¿qué le espera a los ciudadanos de a pie que salen diario a buscarse el sustento?

Lo peor es que el mensaje es un reto del narco al gobierno de México: aquí mandan los cárteles, nadie puede impedir que maten a quien se les antoje. La vida y la muerte dependen sólo de la decisión de a quien le pongan la cruz en la frente.

Ni los emperadores romanos tuvieron tanto poder. Y no se trata sólo de balazos, necesarios cuando lo son: es que el gobierno no desmantela sus estructuras financieras y de reclutamiento. Y hasta cuida su lenguaje para siquiera para un hasta aquí verbal.

Ajá, les reclama a todos (oposición, medios, columnistas), a todos, menos a los que mandan matar.

El propio secretario de seguridad federal, Omar García Harfuch admitió que ni decenas de guardaespaldas pueden impedir que maten a alguien: “Los agresores aprovecharon la vulnerabilidad de un evento público para organizar el ataque”. Pues sí: a eso se dedican.

Matan a quien les da la gana: el 21 de julio de 2024 asesinaron en una pollería a Milton Morales, asesor de confianza del propio Harfuch, y quien había desarticulado a la Unión Tepito y decomisado droga de los cárteles.

El 20 mayo pasado asesinaron a tiros a los dos funcionarios más cercanos a la jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada: también los agresores aprovecharon la vulnerabilidad de la muchedumbre para organizar el ataque.

Hace dos semanas, mataron al abogado David Cohen afuera del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX: también los agresores aprovecharon la vulnerabilidad de la hora pico peatonal, con el área llena de policías bancarios, auxiliares y judiciales.

Todos los asesinados de este recuento eran figuras públicas poderosas, y a todos los mataron en público y con una facilidad pasmosa ¿Por qué los mataron con una facilidad pasmosa? Porque en México se puede matar con una facilidad pasmosa.

Sí, el mensaje es tétrico: el Estado y sus gobernados están indefensos.

Aquí se puede matar a cualquiera.