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Nacional Políticos, lo que quiere Trump
          El punto será el posicionamiento, hoy, de la presidenta de la República, en medio de la peor crisis que le estallaron en lo que va de su gobierno
Economía y Finanzas Citi anuncia el cierra de la venta del 22.6% de su participación accionaria en Banamex
Citi confirmó que, tras este proceso acelerado, no anticipa ventas adicionales durante el resto de 2026
Economía y Finanzas México pierde atractivo por los trámites que frenan la inversión, advierten especialistas
Un estudio reveló que el costo promedio que pierden las empresas por tiempos de espera de trámites asciende a 22.09 millones de pesos
Ciencia y Tecnología Nuevo satélite de la NASA revela en tiempo real el hundimiento de la Ciudad de México
El satélite NISAR de la NASA muestra que algunas zonas de la Ciudad de México se hundieron más de 2 centímetros por mes a finales del 2025
Nacional Manuel Albares subraya la “total normalidad” entre España y México tras reunirse con Sheinbaum
"Lo que hemos hecho es mirar hacia el futuro, esa gran etapa en las relaciones bilaterales", dijo Manuel Albares

Cuando son tiempos de estulticia, cosa que sucede con mucha frecuencia en la política, cualquier indicio de cordura y buen juicio es plausible. Durante el sexenio del papá de Andy tuvimos mucho de lo primero y poco —casi nada— de lo segundo.

De manera particular me ofendió sobremanera la altanera petición, absolutamente fuera de toda razón, de la señora Beatriz Gutiérrez Müller —vía su esposo, el entonces presidente López Obrador— de exigirle mediante carta oficial a la Corona Española que pidiera perdón a los mexicanos por los abusos cometidos por las tropas españolas hace cinco siglos, cuando vinieron a conquistar Tenochtitlan para dar inicio así a un proceso de mutación permanente que conformó las raíces de la nacionalidad mexicana.

Lejos de mi intención justificar a los aventureros que se embarcaron con Cortés a tierra ignota en busca de riqueza fácil; nadie en su sano juicio puede entender la matanza del Templo Mayor ordenada por Pedro de Alvarado, preámbulo de la Noche Triste. Especialmente no, juzgando ese universo con los parámetros del conocimiento y los principios éticos de los que disponemos ahora.

A eso se refirió el otro día el rey Felipe VI de España, cuando visitaba la exposición “La Mitad del Mundo: La Mujer en el México Indígena”, en el Museo Nacional de Arqueología de Madrid. Su reflexión fue que “hubo mucho abuso” por los conquistadores, y que cuando conocemos esas cosas con el criterio de hoy “no pueden hacernos sentir orgullosos”. Indicó que hay que verlas en su justo contexto.

Es evidente que las principales características de todas las guerras son la violencia y la muerte, y que los conquistadores españoles no llegaron como hermanas de la caridad a servir rompope. Pero también es cierto que los aztecas no eran precisamente blancas y dóciles palomitas que desconocieran los sacrificios humanos a sus deidades y su muy terrenal antropofagia.

Eso es lo que la carta firmada por López Obrador desconoce, y por ello divide maniqueamente aquel mundo, entre los asquerosamente cruentos españoles, y los pobrecitos, cultos y pacíficos aztecas.

“No es exactamente lo que esperábamos”, dijo la señora presidenta con A de Patria ayer, al comentar el incidente madrileño, “pero es un gesto de acercamiento por parte del rey”. Eso ha sido, sin duda.

Tampoco ha sido un gesto único por parte del gobierno español.

No hace mucho, el más importante galardón que otorga la Corona, el Princesa de Asturias, fue entregado a dos entidades mexicanas: la excelente fotógrafa mexicana Graciela Iturbide y el magnífico Museo Nacional de Antropología e Historia. Eso solamente como muestra de que los vínculos étnicos, familiares, históricos y culturales entre españoles y mexicanos son algo más que los incidentes que los políticos inventan.

España ha tendido en más de una ocasión la mano, precisamente la del rey. Nobleza obliga. La pelota está en el campo de la señora presidenta con A de Patria. Debiera recoger el reto y contestarlo consecuentemente.

PILÓN PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): La OTAN, ese instrumento creado por los Estados Unidos y que actúa como su brazo armado en Europa, se ha distanciado del presidente Trump que solicitaba la activa participación militar de todos sus países miembros para abrir el estrecho de Ormuz a cañonazos; el berrinche del pelipintado se manifestó en una frase: “ahora voy a tener que tomar Cuba”.

Eso ya lo sabíamos, con apoyo de OTAN o sin él. De hecho, Trump dice que no le hace falta para acabar la guerra que iba a durar tres semanas.

La toma de Cuba será más sencilla y todo parece indicar que seguirá el patrón marcado en Venezuela: la sustitución de las autoridades actuales por unas nuevas, mucho más colaboracionistas, y la gradual transformación de la economía a una de mercado.

Las conversaciones entre los cubanos y los estadounidenses, trascendió, indican que la salida de Miguel Díaz-Canel, el amigo de AMLO, de la nominal presidencia de Cuba es un hecho. La anunciada apertura de la economía cubana para los exiliados que quieran invertir su capital en la isla, ya ha sido anunciada.

Desde luego que Díaz-Canel no es la reencarnación de Deng Xiaoping, que transformó la economía china. Pero el sendero se antoja parecido.

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