Minuto a Minuto

Nacional Políticos, lo que quiere Trump
          El punto será el posicionamiento, hoy, de la presidenta de la República, en medio de la peor crisis que le estallaron en lo que va de su gobierno
Economía y Finanzas Citi anuncia el cierra de la venta del 22.6% de su participación accionaria en Banamex
Citi confirmó que, tras este proceso acelerado, no anticipa ventas adicionales durante el resto de 2026
Economía y Finanzas México pierde atractivo por los trámites que frenan la inversión, advierten especialistas
Un estudio reveló que el costo promedio que pierden las empresas por tiempos de espera de trámites asciende a 22.09 millones de pesos
Ciencia y Tecnología Nuevo satélite de la NASA revela en tiempo real el hundimiento de la Ciudad de México
El satélite NISAR de la NASA muestra que algunas zonas de la Ciudad de México se hundieron más de 2 centímetros por mes a finales del 2025
Nacional Manuel Albares subraya la “total normalidad” entre España y México tras reunirse con Sheinbaum
"Lo que hemos hecho es mirar hacia el futuro, esa gran etapa en las relaciones bilaterales", dijo Manuel Albares
“Nunca he visto a ningún mexicano pidiendo limosna en Estados Unidos”: González Iñarritu

En una columna que escribió para El País, el director ganador del Óscar, Alejandro González Iñarritu, expresó su sentir sobre la visita de Donald Trump a México.

El cineasta consideró que la invitación del presidente Enrique Peña Nieto al candidato republicano fue una traición al pueblo mexicano, ya que el magnate ha insultado a los mexicanos por más de un año.

Agradecemos a El País por la cortesía del artículo de Alejandro González Iñarritu. A continuación les dejamos la publicación:

Ayer por la tarde leí incrédulo la noticia sobre la pantalla de mi teléfono móvil. Viajaba en tren de Solana Beach hacia Los Ángeles. Paradójicamente, a través de las ventanas, y en simultáneo, desfilaban innumerables puntitos de colores esparcidos sobre los inmensos campos de jitomate que se extienden por la costa del Pacífico. Los alegres vestuarios de miles de campesinos mexicanos y centroamericanos brillaban bajo el sol contrastando con la dura y extenuante labor que realizaban.

Sentí una profunda tristeza, indignación y vergüenza.

La invitación de Enrique Peña Nieto a Donald Trump es una traición.

Es avalar y oficializar a quien nos ha insultado, escupido y amenazado por más de un año ante el mundo entero.

Es carecer de dignidad y fortalecer así una campaña política de odio hacia nosotros, hacia media humanidad y hacia las minorías mas vulnerables del planeta.

Es poner en riesgo el futuro y la vida de 16 millones de mexicanos.

El 40% de los inmigrantes mexicanos y centroamericanos, más que indocumentados, son refugiados. Niños y niñas huyendo del hambre, violaciones, miseria extrema y amenazas contra su vida por parte de bandas criminales en países que como el nuestro, les han negado un trabajo y una vida segura y digna.

Más que un problema de seguridad y terrorismo, esta es una crisis humanitaria.

Sin embargo, nunca he visto en toda mi vida a un mexicano pidiendo limosna en una calle en los Estados Unidos. Estos trabajan dura y honradamente contribuyendo y beneficiando imprescindiblemente la economía de ambos países. Pero por conveniencia mutua, seguirán siendo una comunidad de 11 millones de invisibles.

Trump debió ser nombrado desde hace mucho tiempo por nuestro Gobierno “persona non grata”. Por exaltar el odio y la división en su país y distorsionar esta realidad sin compasión alguna, cadenas televisivas norteamericanas, corporaciones internacionales, jefes de Estado e innumerables miembros de su propio partido han roto relaciones, contratos y todo tipo de asociación con este individuo que con aterradores brotes sociópatas y fascistas, que ha contaminado al mundo y herido los valores fundamentales de los que se enorgullecen los norteamericanos. Sin embargo e inesperadamente, nuestro presidente lo ha invitado a visitar nuestro país dándole una oportunidad y plataforma que este ha aprovechado para repuntar y coronarse en Arizona, prometiéndole a sus seguidores burlonamente, que el “amigo” que acababa de abrirle las puertas de su casa, no sabía aún que iba a pagar un muro y le enviaría de regreso a sus millones de mugrosos y criminales.

Nuestro señor presidente, con su inseparable e insustancial lenguaje leguleyo, no articuló ni exigió nada en concreto. Trump ha tenido el honor, sin precedentes, de ser el primer candidato norteamericano en visitar nuestro país manchando para siempre la memoria y la historia de nuestra nación. Hace 168 años, Antonio López de Santa Ana entregó casi la mitad de nuestro territorio. Ayer, el presidente Peña Nieto entregó lo poco que quedaba ya de dignidad.

Tras este acto y como ciudadano mexicano, Enrique Peña Nieto no me representa más. No puedo aceptar como representante a un gobernante que en lugar de defender y dignificar a sus compatriotas, sea el mismo quien los denigra y pone en riesgo al invitar a alguien que como él, no es digno de representar a ningún país.

En estos difíciles momentos, vale la pena recordar la sabia cita del maestro Martin Luther King Jr.: “Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.”

Con información de El País