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Nacional Políticos, lo que quiere Trump
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Economía y Finanzas Citi anuncia el cierra de la venta del 22.6% de su participación accionaria en Banamex
Citi confirmó que, tras este proceso acelerado, no anticipa ventas adicionales durante el resto de 2026
Economía y Finanzas México pierde atractivo por los trámites que frenan la inversión, advierten especialistas
Un estudio reveló que el costo promedio que pierden las empresas por tiempos de espera de trámites asciende a 22.09 millones de pesos
Ciencia y Tecnología Nuevo satélite de la NASA revela en tiempo real el hundimiento de la Ciudad de México
El satélite NISAR de la NASA muestra que algunas zonas de la Ciudad de México se hundieron más de 2 centímetros por mes a finales del 2025
Nacional Manuel Albares subraya la “total normalidad” entre España y México tras reunirse con Sheinbaum
"Lo que hemos hecho es mirar hacia el futuro, esa gran etapa en las relaciones bilaterales", dijo Manuel Albares
El origen del “güey”

¿Por qué los mexicanos dicen ‘güey’?

La palabra ‘guey’ es un mexicanismo que la Real Academia de la Lengua define como “tonto”, aunque, en realidad, tiene muchos significados, dependiendo del contexto y la entonación con la que se use.

Uno que otro viejo buey

¿Pero de dónde viene? Pues resulta que es una evolución de la palabra “buey”; de hecho, todavía hay personas mayores de 60 años que suelen usar “buey” en vez de “güey”. ¿Ha escuchado aquella canción que dice “chivos y mulas, y uno que otro viejo buey?”.

Hasta hace unos años, este sustantivo y adjetivo era considerado como una palabra altisonante, y aunque todavía puede ser de mal gusto, ya no espanta cuando se escucha en la televisión o la expresa algún importante político.

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Foto de RAE

El que no es semental

Y es que solía ser un insulto porque hacía referencia al animal que es un toro castrado, el buey, el cual se usa como animal de trabajo y para aprovechar su carne.

El insulto radica en que los toros que no se castran son usados como sementales, mientras que los que se ponen a trabajar son “bueyes”. Es decir, son algo así como inferiores o con mala suerte.

Con el tiempo, el “buey” se transformó en “güey”, y hoy es una muletilla que es usada por todas las generaciones.

Por Carlos Tomasini (@carlostomasini)