Minuto a Minuto

Nacional Políticos, lo que quiere Trump
          El punto será el posicionamiento, hoy, de la presidenta de la República, en medio de la peor crisis que le estallaron en lo que va de su gobierno
Economía y Finanzas Citi anuncia el cierra de la venta del 22.6% de su participación accionaria en Banamex
Citi confirmó que, tras este proceso acelerado, no anticipa ventas adicionales durante el resto de 2026
Economía y Finanzas México pierde atractivo por los trámites que frenan la inversión, advierten especialistas
Un estudio reveló que el costo promedio que pierden las empresas por tiempos de espera de trámites asciende a 22.09 millones de pesos
Ciencia y Tecnología Nuevo satélite de la NASA revela en tiempo real el hundimiento de la Ciudad de México
El satélite NISAR de la NASA muestra que algunas zonas de la Ciudad de México se hundieron más de 2 centímetros por mes a finales del 2025
Nacional Manuel Albares subraya la “total normalidad” entre España y México tras reunirse con Sheinbaum
"Lo que hemos hecho es mirar hacia el futuro, esa gran etapa en las relaciones bilaterales", dijo Manuel Albares
¿Días de gimnasio? ¡Días de cerveza!
Foto de Internet

Si eres uno de los que en los días que vas al gimnasio o te ejercitas también aprovechas para irte de fiesta, te tengo noticias: no estás solo.

Según el más reciente estudio del Instituto Nacional del Envejecimiento, las personas que tienden a ejercitarse más de lo normal tienden a beber más alcohol en los mismos días.

La investigación monitoreó los hábitos de ejercicio y consumo de alcohol de 150 personas de entre 18 y 89 años por un periodo de 21 días para hallar esta correlación, en la que a mayor ejercicio aumentaba el consumo de bebidas alcoholicas.

¿Por qué pasa esto? David Conroy, líder del proyecto, afirma que es a causa de que estas personas tienden a juntarse para tomar unos tragos con las mismas personas con las que compartieron la jornada de ejercicio, aunque también puede ser una forma de recompensarse después del gimnasio.

O quizás ya usaron toda su fuerza de voluntad para ir al gimnasio y ya no se pueden negar tomarse una cerveza al final del día.

El hallazgo es peculiar porque desafía las nociones de que los comportamientos saludables se acumulan, dado que ejercitarse y beber son acciones diametralmente opuestas en cuanto a salud se refiere.

Y no, no ocurre que primero beben y después queman las calorías en el gimnasio. “Parece improbable que las personas se tomen un six pack de cervezas y luego se suban a la caminadora”, opinó Conroy.

Con información de Washington Post