Minuto a Minuto

Economía y Finanzas Citi anuncia el cierra de la venta del 22.6% de su participación accionaria en Banamex
Citi confirmó que, tras este proceso acelerado, no anticipa ventas adicionales durante el resto de 2026
Economía y Finanzas México pierde atractivo por los trámites que frenan la inversión, advierten especialistas
Un estudio reveló que el costo promedio que pierden las empresas por tiempos de espera de trámites asciende a 22.09 millones de pesos
Ciencia y Tecnología Nuevo satélite de la NASA revela en tiempo real el hundimiento de la Ciudad de México
El satélite NISAR de la NASA muestra que algunas zonas de la Ciudad de México se hundieron más de 2 centímetros por mes a finales del 2025
Nacional Manuel Albares subraya la “total normalidad” entre España y México tras reunirse con Sheinbaum
"Lo que hemos hecho es mirar hacia el futuro, esa gran etapa en las relaciones bilaterales", dijo Manuel Albares
Nacional Habrá en CDMX 18 ‘fan zones’ para ver el Mundial 2026
Los "fan zones" estarán ubicados en parques deportivos y plazas públicas en alcaldías como Cuauhtémoc, Iztapalapa, Coyoacán, Tlalpan, entre otras
“Finalmente te marchas, ETA. No te echaré de menos”: El País

El 17 de marzo de 2017, ETA anunció su desarme definitivo de manera unilateral y sin condiciones. Este viernes anunció su disolución definitiva.

El periodista español Jorge Marirrodriga escribió un editorial para el diario español El País donde acepta que el grupo terrorista siempre formó parte de su vida, sin embargo, ahora se marcha para siempre.

A continuación reproducimos de manera íntegra el texto de Marirrodriga que sufrió en carne propia, como millones de ciudadanos españoles y franceses, el terrorismo de ETA:

Finalmente te marchas, ETA. No te echaré de menos

Anuncias, ETA, que te disuelves el primer fin de semana de mayo en un acto que realizarás en Francia. Supongo que te habrá decepcionado ver que tus palabras han pasado casi desapercibidas y que ya no abres informativos ni ocupas portadas. Y espera que esto no es nada. Hay gente que ya está viva y es capaz de hablar y pensar por sí misma que apenas sabe nada de ti, ni le importas nada. No te preocupes, es lo que sucede cuando te mueres. Alguien que durante tantos años ha estado llevando a otros la muerte no debería sorprenderse. Para ti hace tiempo que ya comenzó el olvido.

Y, sin embargo, debo reconocer que has formado parte de mi vida. Estás presente en mis recuerdos de infancia, juventud y vida adulta. Participaste de mis veranos. Recuerdo perfectamente el calor y las ganas de comer viniendo de la piscina mientras la radio en la cocina informaba un día tras otro de que habías matado ahora un guardia, ahora un militar, ahora un policía. Mi madre jamás apagó la radio para que no escucháramos aquello. Eran otros tiempos y los progenitores no pretendían esconder la vida —y la muerte— a sus hijos. Ahora cambiamos de canal no vaya a ser que los niños se traumaticen. Tal vez por eso antes queríamos desde pequeños ser periodistas y ahora aspiran a probadores de videojuegos.

Entraste retumbando en mi clase de 7º de EGB una mañana de mayo cuando asesinaste a tres personas, Antonio Tevar, Antonio Noguera y Manuel Ruiz Taboada. Y casi lo logras con Joaquín Valenzuela. Todavía recuerdo el momento en que temblaron los cristales y la clase quedó en silencio.

Me acompañaste en COU una fría mañana de 1986. Entonces esperaba en casa a un compañero para ir a clase. Mataste a cinco personas: Juan Carlos González Rentero, Juan Mateo Pulido, Juan Catón Vázquez, Vicente Javier Domínguez González y Alberto Amancio Alonso Gómez. De nuevo los cristales temblaron, aunque menos.

Estudié la carrera en un lugar que tu consideras tu feudo pero donde entonces no tenías el poder de la calle. Nada más llegar mataste en Hipercor, pero a esas noticias ya estaba acostumbrado. Crecí con ellas. Lo que no conocía era tu carasocial. Las calles separadas, los grupos separados, las fiestas separadas. Se podía vivir de espaldas a ti siempre que no fueras al bar equivocado. “Si entras ahí te revientan”, le advirtieron una vez a un compañero con acento andaluz. Lo de Alsasua no es nuevo.

Pasaron los años, seguí viviendo y tú también. La primera vez que me manifesté fue cuando tú asesinaste a Miguel Ángel Blanco. Una mañana de 2000, cubriendo un conflicto armado, me enteré de que habías asesinado a un familiar de un buen amigo y a otras dos personas. José Francisco Querol, Jesús Escudero y Armando Medina. Al final la guerra siempre estuvo en casa.

Dicen que no has servido para nada. No estoy de acuerdo. Has servido para amordazar, obligar a mirar hacia otro lado, hacer callar, acobardar, hacer sufrir, indignar, dividir, despreciar, insultar, difamar, desunir… Te has apropiado de una lengua inmemorial y lo intentaste con las cadenas navarras milenarias.

Por fin, ETA, te vas de mi vida. No te echaré de menos.