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¡Ah, la verdad! Esa víctima de la política. Florestán

Recuerdo que el año pasado fue una fiesta el Oscar a Alfonso Cuarón como mejor director por Gravity y, amargos sobran, hubo quienes reclamaron que se hubiera destacado tanto cuando no era una película mexicana, todo con tal de regatear el triunfo de un mexicano que dirigió una producción extranjera, lo que para mí multiplica el reconocimiento, además de que nunca se habló de una película nacional.

Igualmente fue una celebración que Emmanuel Lubezki hubiera ganado otro Oscar por la mejor fotografía en la misma Gravity, después de haber sido nominado varias veces. Algunos, no sé si en la ignorancia o la mala fe, pero con un resentimiento inocultable, dijeron que no había nada que festejar por que Lubezki era extranjero.

Independientemente de la mezquindad, que es inevitable en los grandes triunfos, aquella de hace un año en el teatro Dolby de Los Ángeles, fue la jornada más luminosa del cine mexicano en Hollywood, hasta que llegó la del domingo por la noche, que fue extraordinaria.

Primero, que Alejandro González Iñárritu ganara tres Oscares, nunca visto para un mexicano: mejor guión, mejor dirección y mejor película, Birdman. Y que el gran Lubezki repitiera como mejor fotógrafo.

En ese ánimo a veces pinche de las redes, hubo quienes, en la depresión de los domingos por la noche, criticaron por adelantado que hablaran en inglés, que lo presentaran como Alejandro G. Iñárritu y antes de su mensaje final, que no se refiriera a los mexicanos, lo que hizo sobrada y acertadamente al recibir el premio mayor.

¡Ah! Pero guardó silencio sobre los desaparecidos de Ayotzinapa, leía reclamos finales que convocaban a pasar lista de los 43. Y sí, no mencionó a los normalistas, pero se refirió a algo que engloba todo: “que podamos encontrar y construir el gobierno que nos merecemos”, la defensa de los mexicanos allá y el reproche a la política migratoria en Estados Unidos.

Son estos tiempos en que poco es reconocido y todo cuestionado. Y efectivamente, hay poco que celebrar, por eso, cuando hay un triunfo como el del domingo por la noche, celebrémoslo.

No se trata de salir al Ángel, sino de sentirse satisfecho por el reconocimiento a dos mexicanos, dos historias de éxito de las que tanta falta nos hacen.

RETALES

1. ÁNGEL. Hacienda no ha solicitado, aún, la congelación de cuentas bancarias de Ángel Aguirre, pero la PGR busca fortalecer la averiguación abierta en su contra y hay una denuncia de la Unidad de Inteligencia Financiera;

2. LISTAS. Mañana será determinante para los plurinominales del PRI. Las listas deben estar ya palomeadas para entregarlas el jueves por la noche; y

3. DINERO. Víctor Romo (PRD) gastó millón y medio de pesos en su informe como jefe delegacional de Miguel Hidalgo, cuando fue un abierto acto de campaña, será plurinominal, y quiere dejar heredero, David Razú.

Nos vemos mañana, pero en privado