Minuto a Minuto

Nacional Políticos, lo que quiere Trump
          El punto será el posicionamiento, hoy, de la presidenta de la República, en medio de la peor crisis que le estallaron en lo que va de su gobierno
Economía y Finanzas Citi anuncia el cierra de la venta del 22.6% de su participación accionaria en Banamex
Citi confirmó que, tras este proceso acelerado, no anticipa ventas adicionales durante el resto de 2026
Economía y Finanzas México pierde atractivo por los trámites que frenan la inversión, advierten especialistas
Un estudio reveló que el costo promedio que pierden las empresas por tiempos de espera de trámites asciende a 22.09 millones de pesos
Ciencia y Tecnología Nuevo satélite de la NASA revela en tiempo real el hundimiento de la Ciudad de México
El satélite NISAR de la NASA muestra que algunas zonas de la Ciudad de México se hundieron más de 2 centímetros por mes a finales del 2025
Nacional Manuel Albares subraya la “total normalidad” entre España y México tras reunirse con Sheinbaum
"Lo que hemos hecho es mirar hacia el futuro, esa gran etapa en las relaciones bilaterales", dijo Manuel Albares
COVID-19 no infecta el cerebro, pero puede causar daño neurológico
Réplica del cerebro humano. Foto de Robina Weermeijer / Unsplash

La posibilidad de que el SARS-Cov-2 infecte directamente el cerebro ha sido un tema de debate entre los científicos, pero un nuevo estudio asegura que aunque no lo hace, el COVID-19 grave sí puede causar importantes daños neurológicos.

Una investigación que publica la revista Brain y ha sido liderada por el Centro Médico Irving de la estadounidense Universidad de Columbia analizó autopsias de víctimas mortales por COVID-19 y no pudo encontrar ningún signo del virus en el interior de las células cerebrales.

Sin embargo, los científicos sí observaron “muchos cambios patológicos” en los cerebros, lo que podría explicar por qué los enfermos graves experimentan confusión, delirio y otros efectos neurológicos y por qué los casos leves pueden experimentar niebla cerebral durante semanas y meses, según James Goldman, al frente del estudio.

La investigación sugiere que los cambios neurológicos que suelen darse en estos pacientes se pueden deber a la inflamación desencadenada por el virus en otras partes del cuerpo o en los vasos sanguíneos del cerebro.

Los científicos examinaron 41 cerebros de víctimas durante la hospitalización, con una edad de entre 38 y 97 años, de los que aproximadamente la mitad habían sido intubados y todos tenían daños pulmonares por el virus.

El equipo empleó diversos métodos para encontrar rastros del coronavirus, como la hibridación in situ del ARN, la detección de proteínas virales dentro de las células, y la técnica RT-PCR.

Sin embargo, no encontraron pruebas del virus en las células cerebrales, aunque sí hallaron niveles muy bajos de ARN viral mediante RT-PCR, lo que se debió probablemente -consideran- a la presencia del virus en los vasos sanguíneos o en las leptomeninges que cubren el cerebro.

“Hemos examinado más cerebros que otros estudios y hemos utilizado más técnicas para buscar el virus. La conclusión es que no encontramos pruebas de ARN o proteínas virales en las células cerebrales”, afirmó Goldman.

COVID-19 no infecta el cerebro, pero puede causar daño neurológico - atencion-a-paciente-de-covid-19-en-paraguay
Atención a paciente de COVID-19 en Paraguay. Foto de EFE

Aunque algunos trabajos aseguran que sí lo han detectado en las neuronas o en la glía (células encargadas de asegurar la supervivencia de las neuronas), el equipo cree que es “resultado de contaminación y que cualquier virus en el cerebro está contenido dentro de los vasos sanguíneos” de este órgano.

A pesar de la ausencia de SARS-Cov-2 en el cerebro, el equipo si detectó patología cerebral significativa por COVID-19 que, en su mayoría, se dividía en dos categorías.

Por un lado, encontraron muchas zonas con daños por falta de oxígeno, lo que para Goldman no era de extrañar, pues las víctimas habían sufrido enfermedad pulmonar grave.

Algunas eran grandes áreas causadas por accidentes cerebrovasculares, pero la mayoría eran solo detectables al microscopio.

El equipo cree que estas pequeñas áreas de daño hipóxico fueron causadas por coágulos de sangre, comunes en pacientes con COVID-19 grave.

El segundo hallazgo fue “más sorprendente”, pues en la mayoría de los cerebros vieron activado un gran número de microglías, una célula inmunitaria que reside en el cerebro y puede ser activada por agentes patógenos.

Había grupos de microglía que atacaban a las neuronas y, como no se encontró ningún virus en el cerebro, es posible que se activaran por citoquinas inflamatorias, como la interleucina 6, asociadas a la infección por SARS-Cov-2, indicó Peter Canoll, otro de los firmantes de la investigación.

Goldman señaló que hay que seguir investigando para entender las razones por las que algunos pacientes después de superar el COVID-19 siguen experimentando síntomas y ahora examinan las autopsias de personas que murieron varios meses después de recuperarse.

Con información de EFE