Minuto a Minuto

Nacional Políticos, lo que quiere Trump
          El punto será el posicionamiento, hoy, de la presidenta de la República, en medio de la peor crisis que le estallaron en lo que va de su gobierno
Economía y Finanzas Citi anuncia el cierra de la venta del 22.6% de su participación accionaria en Banamex
Citi confirmó que, tras este proceso acelerado, no anticipa ventas adicionales durante el resto de 2026
Economía y Finanzas México pierde atractivo por los trámites que frenan la inversión, advierten especialistas
Un estudio reveló que el costo promedio que pierden las empresas por tiempos de espera de trámites asciende a 22.09 millones de pesos
Ciencia y Tecnología Nuevo satélite de la NASA revela en tiempo real el hundimiento de la Ciudad de México
El satélite NISAR de la NASA muestra que algunas zonas de la Ciudad de México se hundieron más de 2 centímetros por mes a finales del 2025
Nacional Manuel Albares subraya la “total normalidad” entre España y México tras reunirse con Sheinbaum
"Lo que hemos hecho es mirar hacia el futuro, esa gran etapa en las relaciones bilaterales", dijo Manuel Albares
Los Dodgers del Siglo XXI
Foto: Especial

Curiosamente entre este, que fue el séptimo campeonato, el quinto de 1981 y el sexto logrado en 1988, existe una similitud, los tres tuvieron un sabor a la mexicana. Fue en 1981, cuando detonó la fernandomania, si Fernando “El Toro” Valenzuela, acaparó los reflectores y de la mano de sus actuaciones México adoptó a las Dodgers, como suyos, si, los Dodgers de Los Ángeles, se convirtió en el equipo de las ligas mayores de beisbol más mexicano.

32 años después Julio Urías y Víctor González, brindaron a nuestro país, con sus lanzamientos, la satisfacción de sentir el triunfo, todos nos identificamos con ellos y más cuando en estos días son pocas las oportunidades de podernos sentir bien.

El número 34, de Valenzuela, en los años 80’s, se convirtió en el símbolo del triunfo, como olvidar la serenidad y satisfacción del Toro, al abandonar la lomita tras el último lanzamiento que marcó el triunfo del sexto juego ante los Yankees de Nueva York, para el 88 una lesión le privó al sonorense de poder lanzar en la serie mundial a la que llevó a su equipo y con el que por segunda vez fue campeón.

Cuando esto sucedió ni Víctor González, ni Julio Urías, habían nacido, pero como pitcher’s sin duda Valenzuela, fue parte de su motivación para jugar pelota, ambos jugadores están hermanados por su deporte, prácticamente iniciaron juntos en él y su destino los llevo, a Víctor, a ser el pitcher triunfador y a Urías, ser quien logrará el salvamento, y hoy ambos están encaminados para escribir su propia historia en la que la meta será superar lo realizado por una leyenda como Fernando Valenzuela, y poner sus números, el 81 y el 7, a la altura de aquel inolvidable 34.

Por Carlos Yarza