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Un discurso sin calificativo: así fue la oratoria de Trump en la ONU
Donald Trump ante la Asamblea General de la ONU. Foto de EFE/EPA/LUKAS COCH

Por Daniel Zovatto

El presidente Donald Trump habló ante la Asamblea General de la ONU.

Estoy buscando el calificativo exacto, la palabra justa, para describir la reacción que me produjo este discurso, y debo confesar que no la encuentro.

Una primera reacción: Fue un discurso demoledor en sus críticas a Naciones Unidas de todo tipo, con ataques también contra China y Rusia y por supuesto en contra una vez más de sus propios “aliados” europeos.

Hubo tres referencias a América Latina: una primera positiva en relación con El Salvador; una segunda de tono abiertamente crítico y amenazante hacia Venezuela, vinculada al narcoterrorismo (voy a seguir bombardeándolos); y una tercera sobre su breve encuentro con Lula (al cual calificó de positivo, me cayó bien, dijo) y su anuncio de que la semana que viene habrá una conversación entre ambos, si bien al final dijo que a Brasil le iba mal y que le seguiría yendo mal si no mejoraba su relación con Estados Unidos.

Trump lanzó además dos recomendaciones claras al resto del mundo: cierren sus fronteras para combatir la inmigración y abandonen toda política de energías renovables o verdes, desestimando el cambio climático como un “bulo”.

El resto fueron críticas aquí y allá a Biden e incluso a Obama y una larga, larguísima enumeración de autoelogios que alcanzó su punto culminante cuando afirmó haber pacificado siete guerras en solo 6 meses (un récord, dijo, que ningún otro presidente, ni primer ministro, logró antes en la historia) y, en consecuencia, dijo considerarse merecedor del Premio Nobel de la Paz.

Sigo buscando la palabra exacta para definir mi reacción, y aún no la encuentro…