Minuto a Minuto

Nacional Políticos, lo que quiere Trump
          El punto será el posicionamiento, hoy, de la presidenta de la República, en medio de la peor crisis que le estallaron en lo que va de su gobierno
Economía y Finanzas Citi anuncia el cierra de la venta del 22.6% de su participación accionaria en Banamex
Citi confirmó que, tras este proceso acelerado, no anticipa ventas adicionales durante el resto de 2026
Economía y Finanzas México pierde atractivo por los trámites que frenan la inversión, advierten especialistas
Un estudio reveló que el costo promedio que pierden las empresas por tiempos de espera de trámites asciende a 22.09 millones de pesos
Ciencia y Tecnología Nuevo satélite de la NASA revela en tiempo real el hundimiento de la Ciudad de México
El satélite NISAR de la NASA muestra que algunas zonas de la Ciudad de México se hundieron más de 2 centímetros por mes a finales del 2025
Nacional Manuel Albares subraya la “total normalidad” entre España y México tras reunirse con Sheinbaum
"Lo que hemos hecho es mirar hacia el futuro, esa gran etapa en las relaciones bilaterales", dijo Manuel Albares
Las claves de un ictus cerebral como el que sufrió el papa Francisco
Imagen de archivo. EFE/EPA/ANGELO CARCONI

La causa de la muerte del papa Francisco fue un ictus, un accidente cerebrovascular de alta incidencia y prevalencia producido por un trastorno brusco de la circulación cerebral que altera la función de una determinada región del cerebro, según la Sociedad Española de Neurología.

A causa del ictus, el pontífice sufrió un coma y un fallo cardiocirculatorio irreversible, según informó el Vaticano en su parte de defunción.

La muerte le sobrevino este lunes en su residencia de Santa Marta del Vaticano, donde se recuperaba de una infección respiratoria aguda por una neumonía bilateral polimicrobiana por la que estuvo ingresado 38 días en el Hospital Gemelli de Roma.

1. ¿Qué es el ictus?

El ictus es un accidente cerebrovascular, un trastorno brusco de la circulación cerebral que altera la función de una determinada región del cerebro, según la Sociedad Española de Neurología.

2. Tipos de ictus

El ictus puede producirse tanto por una disminución importante del flujo sanguíneo que recibe una parte del cerebro como por la hemorragia originada por la rotura de un vaso cerebral.

En el primer caso se trata de un ictus isquémico: Son los más frecuentes (hasta el 85% de los casos) y su consecuencia final es el infarto cerebral, situación irreversible que lleva a la muerte a las células cerebrales afectadas por la falta de aporte de oxígeno y nutrientes transportados por la sangre.

En el segundo caso es un ictus hemorrágico: menos frecuente, pero su mortalidad es considerablemente mayor.

3. Factores de riesgo:

Hay algunos factores que no se pueden prevenir, pero otros sí, con hábitos de vida saludable.

Edad: el riesgo de padecer un ictus crece de forma importante a partir de los 60 años.

– El género: en genera el ictus se produce más entre los hombres que entre las mujeres, aunque la mortalidad es mayor en ellas.

– Haber sufrido un ictus con anterioridad.

– Hipertensión arterial.

– Padecer enfermedades cardíacas, como angina de pecho o infarto de miocardio.

Leer también: Sellan los apartamentos pontificios tras la muerte del papa Francisco

4. Prevención

– No fumar, ni beber alcohol.

– Controlar el colesterol y por tanto los niveles elevados de grasas en sangre.

– Hacer ejercicio de forma regular huyendo de la vida sedentaria.

– Obesidad y sobrepeso.

– Estrés y ansiedad.

5. Las señales de alarma

Acudir cuanto antes a un centro médico es fundamental con el fin de recibir un tratamiento cuanto antes que mejore el pronóstico y disminuya las secuelas. Estos son los síntomas de un ictus:

– Dolor intenso de cabeza.

– Visión afectada en uno o los dos ojos.

– Dificultad a la hora de hablar y entender.

– Pérdida brusca del equilibrio.

– Pérdida de fuerza en manos, brazos y piernas, generalmente de un lado del cuerpo.

6. Tratamiento de un ictus cerebral

Según el tipo de ictus, isquémico o hemorrágico, se valoran tratamientos encaminados a recuperar la reperfusión vascular, mediante trombolisis o trombectomía, y en algunas ocasiones se recurre a la cirugía.

7.- Rehabilitación

Entre un 40% y un 60% de los pacientes que sobreviven a un ictus quedan con algún tipo de secuela. Recibir rehabilitación es imprescindible para la recuperación.

Con información de EFE.