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Marina del Pilar Ávila ya había acariciado los aires de la celebridad momentánea, cuando Lopitos se refirió a ella como la mejor gobernadora del país. Ahora vuelve a los medios de comunicación como la primera gobernadora mexicana en funciones, a la que el gobierno de los Estados Unidos le revoca la visa B1-B2, que tenía para ingresar a aquel país como turista.

La historia comenzó dos semanas atrás cuando don Carlos Torres, esposo de doña Marina, y también funcionario de su gobierno de Baja California, como  encargado de proyectos estratégicos del estado, intentaba cruzar al otro lado por la garita de Tijuana. Tal como informa Adela Navarro del semanario Zeta, el señor Torres fue enviado a la llamada inspección secundaria, en la que su visa le fue cancelada; tuvo que regresar a territorio nacional, sin objeciones.

La gobernadora también fue notificada por la autoridad norteamericana que su visa había sido igualmente revocada. Según Zeta, la operación fue resultado de una indagatoria iniciada en Washington, y relacionada con grupos ilícitos. La señora Ávila afirmó en conferencia de prensa su extrañeza por la medida en su contra, cuando no existe ni acusación, ni delito, ni falta que perseguir. La gobernadora no hizo alusión a la situación de su esposo, el señor Torres.

Eso de las acusaciones, delitos o faltas, lo explicaría -si quiere- el departamento de Justicia de los Estados Unidos, del que depende la CBP, patrulla de aduanas y fronteras. Para defender a la gobernadora morenista ya salieron Fernández Noroña y Monreal, como corresponde. La señora presidente Sheinbaum pide que alguien le explique.

En estas letras sólo se consignan hechos. Si hay culpas, que se ventilen y si no, no. Este asunto sigue. Pero también pone de manifiesto una situación anómala en las relaciones México-Estados Unidos.

Todos los gobiernos tienen el derecho a pedir un visado de entrada a su territorio a los extranjeros que quieren viajar a él. Las autoridades seleccionan a los ciudadanos de algunos países para entrar exentos de visa; de la misma manera tienen el privilegio de negar la visa o revocarla. En el caso de los Estados Unidos, la ley migratoria y de naturalización establece el criterio de los agentes del orden como base para expedir o revocar una visa; las causas pueden ser de salud, financiera, de seguridad o a juicio del agente. Una infracción por haber manejado en Estados Unidos un vehículo, bajo el influjo del alcohol o las drogas en los cinco años más recientes es un inmediato causal de cancelación, por ejemplo.

Todo eso es muy aceptable.

La anomalía en este caso, es que en todo el mundo rige el principio de reciprocidad: si un país pide a los ciudadanos de otro obtener una visa, este otro país tiene el mismo derecho en sentido contrario. Ahora, los ciudadanos de los Estados Unidos entran a México sin visa, como Pedro por su casa, sin siquiera una revisión de su pasaporte cuando cruzan por tierra la frontera. Si pretenden permanecer aquí arriba de 180 días y eventualmente tener un  empleo remunerado, necesitan un permiso FM-2. Mientras, todos los mexicanos que quieran ir a los Estados Unidos deben contar con una visa vigente, de diverso tipo.

Yo entiendo la importancia de las divisas que los gringos dejan como turistas en México; de la misma manera que la economía de allá, se beneficia de lo que gastan las mexicanas que van de shopping al otro lado.

Como diría mi abuela, lo que es parejo no es chipotudo. Y aquí es chipotudo.

PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Están velando en Montevideo a  José Mújica. El l joven luchador social, el tupamaro, el preso político un par de veces torturado bien y bonito en el estilo sudamericano de los Videla y los Pinochets, y luego digno presidente de Uruguay. Con este hombre muere tal vez la camada de la izquierda decente, la que estuvo cerca y dentro de los centros de poder y no abandonó su vochito celeste de toda la vida -como otro sí dejó su propagandista Tsuru- ni la frugalidad de su vida austera. Hoy que tantos se dicen de legítima izquierda y no son más que priístas reciclados, hay que tener la certeza de que el emblemático uruguayo descansa en paz.

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