Minuto a Minuto

Nacional Políticos, lo que quiere Trump
          El punto será el posicionamiento, hoy, de la presidenta de la República, en medio de la peor crisis que le estallaron en lo que va de su gobierno
Economía y Finanzas Citi anuncia el cierra de la venta del 22.6% de su participación accionaria en Banamex
Citi confirmó que, tras este proceso acelerado, no anticipa ventas adicionales durante el resto de 2026
Economía y Finanzas México pierde atractivo por los trámites que frenan la inversión, advierten especialistas
Un estudio reveló que el costo promedio que pierden las empresas por tiempos de espera de trámites asciende a 22.09 millones de pesos
Ciencia y Tecnología Nuevo satélite de la NASA revela en tiempo real el hundimiento de la Ciudad de México
El satélite NISAR de la NASA muestra que algunas zonas de la Ciudad de México se hundieron más de 2 centímetros por mes a finales del 2025
Nacional Manuel Albares subraya la “total normalidad” entre España y México tras reunirse con Sheinbaum
"Lo que hemos hecho es mirar hacia el futuro, esa gran etapa en las relaciones bilaterales", dijo Manuel Albares

La revocación de mandato ha funcionado para la construcción de dictaduras electorales. Por eso en la región sólo la habían adoptado Chávez, Correa y Evo Morales, quien acaba de obligar a su autoridad electoral a regalarle otra elección. Y gobernará hasta 2025.

El mandatario boliviano lleva casi cinco mil días en el poder. Es quien más tiempo ha gobernado Bolivia y lo hace bajo una premisa que le resulta exitosa: “Estar sometidos a las leyes es perjudicarnos, aunque digan que es inconstitucional”.

Ayer, después de cuatro días de masivas protestas de fraude en la elección del domingo pasado, su Tribunal Electoral anunció que la tendencia de Evo Morales es imposible de superar por su rival, el centrista Mesa.

Así que Bolivia seguirá bajo el zapato populista, y de un presidente muy conocido por su ambición de poder, que se mandó construir un museo de siete millones de dólares para que los bolivianos conozcan su historia personal, y se edificó un palacio presidencial de 38 millones de dólares.

Evo Morales encontró el caminito del gobierno vitalicio al mandar aprobar a su Congreso la revocación de mandato y la reelección presidencial por dos mandatos seguidos. Además, en 2016 hizo una consulta popular para cambiar la ley y buscar la reelección como presidente sin límite de tiempo.

Su cantinela es que “me debo al pueblo, el pueblo dirá quiénes se van y quiénes se quedan para garantizar este proceso de transformación”. De esa manera viola su propia Constitución y controla de forma tan absoluta las instituciones, que la oposición dejó de tener posibilidades de ganarle.

Sin embargo, llegó a la presidencia gracias al mismo Estado de Derecho al que hoy desobedece, al extremo de que es tristemente célebre el siguiente comentario suyo:

“Por encima de lo jurídico, es lo político. Quiero que sepan que cuando algún jurista me dice: Evo, te estás equivocando jurídicamente, eso que estás haciendo es ilegal, bueno yo le meto, por más que sea ilegal. Después les digo a los abogados: si es ilegal, legalicen Uds. ¿para qué han estudiado?”

Claramente, lo puso en practica tras perder, el 21 de febrero de 2016, un referéndum para volver a postularse a la presidencia el domingo pasado: en 2017 su Tribunal Constitucional sentenció que, aun habiendo perdido Evo Morales el referéndum, podía buscar la reelección de manera indefinida. Y punto.

De todos modos, ya no tiene los cuantiosos recursos económicos de los que gozó en sus primeros seis años de mandato, lo cual es muy peligroso para sus gobernados: un déspota sin economía es como un chango con navaja en una mano.

Y cuando se le acaba la lana…

Lo único que le queda es la represión.