Minuto a Minuto

Nacional Políticos, lo que quiere Trump
          El punto será el posicionamiento, hoy, de la presidenta de la República, en medio de la peor crisis que le estallaron en lo que va de su gobierno
Economía y Finanzas Citi anuncia el cierra de la venta del 22.6% de su participación accionaria en Banamex
Citi confirmó que, tras este proceso acelerado, no anticipa ventas adicionales durante el resto de 2026
Economía y Finanzas México pierde atractivo por los trámites que frenan la inversión, advierten especialistas
Un estudio reveló que el costo promedio que pierden las empresas por tiempos de espera de trámites asciende a 22.09 millones de pesos
Ciencia y Tecnología Nuevo satélite de la NASA revela en tiempo real el hundimiento de la Ciudad de México
El satélite NISAR de la NASA muestra que algunas zonas de la Ciudad de México se hundieron más de 2 centímetros por mes a finales del 2025
Nacional Manuel Albares subraya la “total normalidad” entre España y México tras reunirse con Sheinbaum
"Lo que hemos hecho es mirar hacia el futuro, esa gran etapa en las relaciones bilaterales", dijo Manuel Albares

El autoritarismo cruzó un coto inviolable para el futuro de la democracia en esta reedición de los juicios del Moscú de 1938: a puertas cerradas, le dieron tres horas para defenderse, con 108 testigos en contra y le desecharon los 60 suyos. Le negaron las garantías más mínimas.

Ayer se cumplieron cinco años del encarcelamiento de Leopoldo López, el preso de conciencia más conocido de decenas que mantiene la dictadura venezolana: por dar discursos y publicar tuits, fue condenado a 13 años, 9 meses, 7 días y 12 horas.

Con el caso de Leopoldo López, Maduro inventó el “show del espanto” para el linchamiento público de quien se le atraviese, sin prueba legal alguna y que resulta una copia mala de la “presidencia mediática” de Chávez, como la rotuló el gran investigador venezolano Andrés Cañizalez.

En el “show del espanto” a Leopoldo López, la ministra de prisiones de Maduro comentó: “hay justicia y le salió barato al monstruo”. Más o menos algo parecido al fiscal Vichinski, quien llamaba “perros rabiosos” a los acusados en los juicios montados por Stalin en la URSS.

En el estudio de Cañizalez, Chávez ideó una manera de gobernar mediante larguísimas emisiones de monólogos en la televisión, que utilizaba para decidir desde expropiaciones a precios de garantía, pasando por anuncios de apoyos sociales y condenar a funcionarios y a periodistas.

Con la “presidencia mediática”, Chávez convirtió a su gobierno en una campaña presidencial perpetua, llamando “escuálidos” y “oligarcas” a sus adversarios y “pueblo divino” a sus seguidores, haciendo chistes sosos y concediendo desde el poder que los pobres robaban por necesidad.

En lo que fue observado como festejo del bandidismo, el presidente populista llamó “buenandros” a los ladrones procedentes de los estratos sociales más bajos y “malandros” a los llamados “delincuentes de cuello blanco” porque para él eran, invariablemente, ricos y corruptos.

Isaac Nahón Serfaty considera el estilo de Maduro “La pecera”, que es “un espectáculo de gobierno donde se degradan las instituciones, las leyes no se respetan, se hace la apología del crimen, los gobernantes hablan mal, y expresan una ignorancia y un nivel de incompetencia que aterran”.

Sin embargo, aunque suene retórico, lo cierto es que al final la libertad se impone: aún preso, Leopoldo López se las ingenió para burlar a la policía política y logró, a través de su pupilo Juan Guaidó, colocar contra las cuerdas a la dictadura.

Leopoldo López, con Guaidó como líder popular, sacó a los venezolanos a las calles de Venezuela, con el apoyo diplomático del mundo libre, con la excepción de México, cuya Cancillería no ha tenido éxito al encabezar una política de neutralidad, junto con 15 islas del Caribe.

¡Alguien que fue linchado por el presidente!